viernes, 26 de febrero de 2016

Cuando no es como debería de ser (Final)

Pero qué pasa, cuando dejas todo atrás, cuando el cambio que piensas lograr, es para mal y no hay bien ni al pensar en las cosas que deberás efectuar, cuando sacrificar se vuelve un sinónimo de matar.
De matar todas esas cosas que te hacían ser tú, sin desviar tu mirada del andar que te llevaría a donde deberías de estar.
Que sucede cuando las cosas no son como deberían de ser
Cuando el momento más importante del día es cuando se acabó el alcohol, o como te gusta comenzar a llamarlo, medicina para el dolor...
Y es que después de tantas etiquetas de botellas vacías, vacías de tus ganas de seguir adelante, puede comenzar a tapizar la pared completa para recordarte que eres un completo imbécil por rendirte.
Por qué pensaste que sacrificar tanto al final iba valer la pena y es cuando la realidad te hace una jugada sucia y te recuerda que simplemente eres uno más entre el montón de débiles... Y es cuando te comienzas a cuestionar.

Te cuestionas por todo y por nada, te cuestionas por cosas tan importantes como insignificantes, te preguntas por qué y para qué, y es ahí cuando la logras ver, escondida entre telarañas de recuerdos amargos y promesas rotas, de alegría sin ira, de felicidad tan sincera como las historias de las fiestas con tus amigos, adornadas con nubes de alcohol y lluvia de jugo barato.

Es ahora que encuentras la respuesta a la pregunta que te habías hecho aquella noche agonizante de alcohol, es ella la respuesta que te hacía falta para completar la lista de cosas que dejaste atrás para ganar. Y pensar que al final lo único que ganaste fueron amistades falsas y más promesas sin completar, días tirados a la basura por que no recuerdas cómo ni mucho menos con quién, lo único que sabías es que la botella se había vaciado y tu seguías sin sentirte lleno.


Te la encuentras en el reflejo de ese espejo viejo que se encuentra al fondo del bar, se encuentra mirándote fijamente con ojos de decepción, y logras ver como se rompe su ilusión, te acabas de encontrar a ti, te has vuelto a cruzar con tu identidad, esa que dejaste atrás para según tú lograr avanzar, cuando en realidad lo único que lograste fue perderte a ti mismo, y es ahora que todo cobra sentido, te encuentras entre la espada y la pared, entre volver a ser tú o seguirte engañando para poder seguir encajando, pero te has tardado demasiado en decidir, y pierdes la oportunidad de volver, cuando el espejo se rompe del golpe de una botella de cerveza, y ya no hay marcha atrás, te has ido y no volverás.

martes, 3 de noviembre de 2015

Skeptikoi

Qué pasa qué pasa
¿Te has olvidado ya de mí?
O es que prefieres negar que…
Alguna vez fui todo para ti

Los ecos de recuerdos borrosos
Resuenan en tu ocupada mente
Como gritos silenciosos
De momentos desastrosos

Soy yo, mírame aquí
¿Qué más necesitas si estoy yo?
O es lo que suelen decir
Que conmigo basta para vivir

Soy ese que olvidaste
En tu mente escéptica
De dudas que deben ser comprobadas
De verdades aceptadas con la mirada

Soy yo, Dios, llamándote fuertemente
Para que vuelvas a ser el viejo creyente
Para que vuelvas a creer en mí
Como yo sigo creyendo en ti


Pero que terco que eres
Sigues sin creer en lo que no ves
Dejando fe ciega a un lado
Caminando solo sin cuidado

Eres valiente joven
Déjame decirte
Solo has llegado
Y solo has continuado

Por mí nunca has rogado
Y mucho menos mi nombre haz gritado
En esas noches donde has llorado

Pero yo tarde he llegado…